Ruidos varios

miércoles, 13 de enero de 2010

Shit yourself little parrot

Aun sin el logro de haber encontrado una plaza de aparcamiento en la mismísima puerta de este blog, me concedo el derecho de blasfemar. Porque, ea, es mi espacio.

Resurjo de las tinieblas y retomo el contacto con las altas esferas bloguísticas porque hoy he recibido un mensaje del Mesías. En fin, que estoy aquí porque la otra opción no es mucho mejor. ¿Carlismo? No, gracias. Mañana me cagaré en mi estampa, pero dejemos que mi yo del futuro se encargue de ello.

Al tajo, desde que tengo uso de conciencia, es decir, hace más de dieciocho años (sí, siendo feto yo ya pensaba y me quejaba), siempre fui una cría...ehh...¿cual es la palabra bonita de rara? bueno, especial, ea. Son rumores infundados, no vayais a llamarme rara ahora vosotros. Pero esta cuestión me tira un poco de un pie; mejor, casi lo agradezco, porque si ser normal significa que no tengo que llevar pantalones para enseñar mi tanga de leopardo mientras bailo reggaeton, pues no, soy muy nada normal.

De aquí vamos a mi próximo punto: voy a demostrar que sí, están en lo cierto. Pregunto, ¿cuántos de vosotros habéis celebrado ese día en el que al fin eres considerado persona por la sociedad? ... (se oyen murmullos inaudibles). Pues bien, yo ya decidí hace tiempo que no haría nada para celebrarlo, pero, pensandolo mejor, me voy a inventar una fiesta, y la llamaré: "la regla de pan". Llegará a ser algo grande, así que tenedlo en cuenta para cuando en el futuro vuestros hijos adolescentes os pidan un coche por su pan-pleaños, y digais: "oh, Blanca, esa gran visionaria..."

Bueno, el pan-pleaños consiste en lo siguiente: celebrar que todavía eres menor de edad. El día seis de febrero (por si alguien no lo sabe, yo cumplo el seis de marzo) voy a celebrar que todavía soy menor. Sí, sí. Celebraré que todavía no puedo presentarme al examen teórico (ni al práctico) de conducir; celebraré que no puedo votar; celebraré que todavía puedo robar coches, ordenadores y vidas sin ser juzgada como una criminal en toda regla. ¿Por qué celebrar que tus padres ya te pueden dejar de patitas en la calle y que sea legal, o que ahora ya no tienes excusa y no puedes poner sonrisa de cordero degollado y que digan "ohh, que mona, si no es mayor de edad"?

1 comentario:

  1. Me recuerdas a alguien que conocí una vez, se llamaba Barney Stinson xD.

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