Ruidos varios

sábado, 30 de enero de 2010

La vida colgada en un perchero.



MICKEY: un día hace cosa de un mes, al fin toqué fondo. ¿Sabes? Simplemente sentí que no quería continuar viviendo en un mundo sin Dios. Bien.. resulta que tengo un rifle, el cual cargué lo creas o no, y lo apreté contra mi frente. Y recuerdo pensar "me voy a matar". Y entonces pensé, ¿y si estoy equivocado? ¿qué pasa si hay un Dios? Quiero decir, después de todo nadie lo sabe a ciencia cierta. Pero luego pensé que no, la palabra quizá no es suficiente, quiero la certeza o nada. Y recuerdo muy claramente, el reloj sonaba y estaba sentado ahí congelado con el rifle apuntándome contra mi cabeza debatiendome si disparar o no.

[suena un rifle]

De pronto la pistola se disparó. Estaba tan tenso que mi dedo había apretado el gatillo sin que me diera cuenta. sudaba tanto que la pistola se había resbalado de mi frente y no me dio. De pronto los vecinos llamaban..lamaban a la puerta, y no sé.. todo era confusión. y entonces me fui corriendo a la puerta. No sabía que decir. Estaba avergonzado y... la mente me iba a mil por hora, y solo sabía una cosa: que tenía que salir de casa, que tenía que salir al aire libre y despejar la cabeza. Lo recuerdo con mucha claridad, fui paseando por las calles.. anduve y anduve... no sé lo que pasaba por mi mente. Todo me parecía tan violento e irreal. Continúe paseando mucho tiempo por el lado noroeste de la ciudad y supongo que pasaron horas, los pies me dolían, la cabeza me estallaba y necesitaba sentarme así que entré en un cine. Ni siquiera sabía que película ponían, pero me hacía falta un momento de tranquilidad para recomponer mis pensamientos, obrar con lógica y volver a colocar el mundo en una perspectiva racional. Fui arriba al anfiteatro y me senté. Recuerdo que ponían una película que había visto muchas veces en mi vida durante mi infancia y que siempre me había gustado una barbaridad. Bueno, pues ahí estaba yo viendo a gente en la pantalla. La película empezó a interesarme y entonces comencé a pensar otra cosa... ¿cómo se te ocurre matarte? ¿no te parece una estupidez? ¿no lo comprendes? Fíjate en toda esa gente que está ahí arriba. Tienen mucha gracia, e incluso aunque lo peor sea cierto... ¿qué pasa si no existe dios y nosotros solo vivimos una vez y se acabó? no te interesa.. ¿no te interesa esta experiencia? Entonces me dije, ¡qué diablos, no todo es malo! y pensé para mis adentros: ¿por qué no dejo de destrozar mi vida buscando respuestas que jamás voy a encontrar y me dedico a disfrutarla mientras dure? y después...después...¿quién sabe? quiero decir.. quizá existe algo.. nadie lo sabe seguro... sé que la palabra quizá es un perchero muy débil en el colgar toda una vida. Pero eso es lo único que tenemos. Luego me acomodé en la butaca y realmente empecé a pasarlo bien.

Hannah and her sisters, Woody Allen 1986

viernes, 29 de enero de 2010

Música en clave de FA

Voldria ser un cangur
per poder passar de tu
saltar i menjar herba.
Podria ser un llimac
i bavejar amb dignitat,
no com un merda.
M'agradaria ser un lemür
que no sé com són.
I no pensar en tu.
I no pensar en tu.

Tu podries ser un Mp3
per no ocupar tan lloc en el meu cor.
O ser una gàbia i així jo
tindria excusa per estar tancat.
M'agradaria ser Nesquik
per poder dissoldre'm ja.
I no pensar en tu.
I no pensar en tu.

M'agradaria ser un lemür, de Estanislau Verdet. Mirad también la versión de The New Raemon, incluída en su último EP de "Cuaresma".

miércoles, 13 de enero de 2010

Shit yourself little parrot

Aun sin el logro de haber encontrado una plaza de aparcamiento en la mismísima puerta de este blog, me concedo el derecho de blasfemar. Porque, ea, es mi espacio.

Resurjo de las tinieblas y retomo el contacto con las altas esferas bloguísticas porque hoy he recibido un mensaje del Mesías. En fin, que estoy aquí porque la otra opción no es mucho mejor. ¿Carlismo? No, gracias. Mañana me cagaré en mi estampa, pero dejemos que mi yo del futuro se encargue de ello.

Al tajo, desde que tengo uso de conciencia, es decir, hace más de dieciocho años (sí, siendo feto yo ya pensaba y me quejaba), siempre fui una cría...ehh...¿cual es la palabra bonita de rara? bueno, especial, ea. Son rumores infundados, no vayais a llamarme rara ahora vosotros. Pero esta cuestión me tira un poco de un pie; mejor, casi lo agradezco, porque si ser normal significa que no tengo que llevar pantalones para enseñar mi tanga de leopardo mientras bailo reggaeton, pues no, soy muy nada normal.

De aquí vamos a mi próximo punto: voy a demostrar que sí, están en lo cierto. Pregunto, ¿cuántos de vosotros habéis celebrado ese día en el que al fin eres considerado persona por la sociedad? ... (se oyen murmullos inaudibles). Pues bien, yo ya decidí hace tiempo que no haría nada para celebrarlo, pero, pensandolo mejor, me voy a inventar una fiesta, y la llamaré: "la regla de pan". Llegará a ser algo grande, así que tenedlo en cuenta para cuando en el futuro vuestros hijos adolescentes os pidan un coche por su pan-pleaños, y digais: "oh, Blanca, esa gran visionaria..."

Bueno, el pan-pleaños consiste en lo siguiente: celebrar que todavía eres menor de edad. El día seis de febrero (por si alguien no lo sabe, yo cumplo el seis de marzo) voy a celebrar que todavía soy menor. Sí, sí. Celebraré que todavía no puedo presentarme al examen teórico (ni al práctico) de conducir; celebraré que no puedo votar; celebraré que todavía puedo robar coches, ordenadores y vidas sin ser juzgada como una criminal en toda regla. ¿Por qué celebrar que tus padres ya te pueden dejar de patitas en la calle y que sea legal, o que ahora ya no tienes excusa y no puedes poner sonrisa de cordero degollado y que digan "ohh, que mona, si no es mayor de edad"?